Hay momentos en la vida que son verdaderamente momentáneos. —Cantiflas

Piraña Social

#RANCIOFACTS

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Expresiones desactualizadas, comportamientos revenidos, tópicos manidos, situaciones mohosas… nuestro próximo libro está dedicado a lo rancio: a finales de octubre publicaremos Ranciofacts, un libro de más de 100 páginas recopilando la serie que Pedro Vera dibuja y publica semanalmente en El Jueves. ¡Pedro Vera se reinventa! ¡Su trabajo más personal! Del creador de Ortega y Pacheco, en octubre llega… ¡Ranciofacts! ¡La biblia de la cultura cuñao!

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Orgullo y Satisfacción

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El 6 de junio ¡Caramba! cumplía tres años, pero es una celebración que dadas las circunstancias se nos pasó celebrar por completo. Justo un día antes El Jueves llegaba un día tarde a los kioscos, y lo hacía con una portada que no era la anunciada tras una censura impuesta por su editorial. Si no sabes de qué estamos hablando encontrarás muchos resúmenes en internet, uno de los más completos lo publicó Guía del Cómic. Como consecuencia directa, 18 autores de la revista presentaron su dimisión y ahora, sin revista pero con muchas ganas de decirle adiós a Juan Carlos I y darle la bienvenida a Felipe VI, preparan Orgullo y Satisfacción. Lo editará ¡Caramba! esta semana. Reproducimos a continuación el comunicado que acabamos de enviar a prensa.

QUÉ ES ESTO

Orgullo y Satisfacción es un cómic de 75 páginas con el que los autores que hemos dimitido de El Jueves tras la censura impuesta por RBA le diremos adiós a Juan Carlos I y daremos la bienvenida a Felipe VI.

QUIÉN ESCRIBE, QUIÉN DIBUJA

El cómic está dirigido y coordinado por Guillermo, Albert Monteys, Manel Fontdevila, Bernardo Vergara y Manuel Bartual. Todos los textos e historietas que encontraréis dentro los firman Ágreda, Albert Monteys, Asier y Javier, Bernardo Vergara, Guillermo, Isaac Rosa, Iu Forn, Lalo Kubala, Luis Bustos, Malagón, Manel Fontdevila, Manuel Bartual, Mel, Paco Alcázar, Paco Sordo, Pepe Colubi y Triz. Son páginas muy borbónicas todas, de mucho reír.

CUÁNDO SALE A LA VENTA

El miércoles 18 de junio, un día antes de la coronación de Felipe VI. Es un cómic digital que se podrá comprar en orgulloysatisfaccion.com en formato PDF y CBR. Podrá descargarse a un precio mínimo de 1,50 euros, con la posibilidad de aportar más si el lector lo desea (¡estamos con la nevera vacía y este verano va a ser muy largo!).

DÓNDE ESTÁIS

Estamos en orgulloysatisfaccion.com. También nos encontrarás en redes sociales, en Twitter estamos en twitter.com/orgulloysatisfa y en Facebook en facebook.com/orgulloysatisfa. Podéis enviarnos cartas de amor a hola@orgulloysatisfaccion.com

QUIÉN LO EDITA

Orgullo y Satisfacción lo edita ¡Caramba!, una editorial independiente especializada en cómic y libros de humor fundada por Manuel Bartual y Alba Diethelm en Madrid en junio de 2011. Son los editores de libros como Humor Cristiano de Alberto González Vázquez o El Hematocrítico de Arte, y de cómics como Ser un hombre: Cómo y por qué de Albert Monteys, Reunión de Manel Fontdevila o La industria de los sueños de Paco Alcázar.

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Hambre y dinosaurios al habla

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Con una S de Santiago en su camiseta y flanqueado por sus compañeros en El fin del mundo (a la izquierda de la foto) y en Tengo hambre (a la derecha), el sábado 31 de mayo Santiago García, Javier Peinado y Manel Fontdevila presentaron en Café Molar sus últimas novedades publicadas por ¡Caramba! Allí estuvo también Gerardo Vilches para preguntarles por ambos cómics, pero no demasiado, o al menos no de su argumento, ya que cualquier cosa que se cuente de ellos arruinaría su disfrute. Si no pudiste asistir, aquí te ofrecemos una transcripción de todo lo que allí se dijo.

GERARDO VILCHES: Hola a todos y muchas gracias por venir a esta presentación de dos de las tres últimas novedades de la editorial ¡Caramba! La primera es obra de Santiago García y Manel Fontdevila y es Tengo hambre, y la segunda es obra de Santiago García, que repite, y Javier Peinado, y es El fin del mundo. Cuando Manuel Bartual me propuso hacer la presentación de estos tebeos empecé a darle vueltas a qué les podía preguntar a los autores, porque como veréis cuando los leáis son tebeos de humor, pero no son una recopilación de chistes, sino historias completas, y contar algo de ellas podía quitarles bastante gracia. Entonces empecé a pensar en qué cosas podía decir de estos tebeos sin contar demasiado del argumento y empecé a encontrar detalles inquietantes que me han permitido montar una teoría un poco extraña que quiero compartir con vosotros. Mi teoría es que son el Yin y el Yang de los tebeos, los polos opuestos. No sé si Santiago lo ha hecho aposta o no…

SANTIAGO GARCÍA: Por supuesto [risas].

GERARDO VILCHES: El fin del mundo es un tebeo a color mientras que Tengo hambre es un tebeo en blanco y negro. Y mientras El fin del mundo es un tebeo con una plantilla de viñetas muy clásica de 2×3 por página, Tengo hambre tiene viñetas de diferentes tamaños. Tengo hambre tiene más bien poco texto, mientras que El fin del mundo tiene bastantes bocadillos. Y hasta aquí todo parecía una casualidad, pero al final me he dado cuenta de que mientras que en la portada de Tengo hambre aparece un señor que efectivamente tiene hambre, en la de El fin del mundo aparecen unos dinosaurios que están comiendo, así que todo cuadra. Por eso quería empezar preguntandoos quién sois y quién os envía, de qué conspiración formáis parte [risas].

El fin del mundo y Tengo hambre: a su manera, un Yin y su Yang

SANTIAGO GARCÍA: Está bien visto, la verdad es que no había caído en eso, y me confirma una vez más que uno no tiene estilo y que todas las cosas le salen de forma diferente, y que realmente, como he pensado siempre, es muy difícil descubrir a un guionista por debajo de los dibujantes, que son los que de verdad marcan el estilo de cada cómic, porque no estaba intentando deliberadamente hacer una cosa diferente de la otra. De hecho son dos guiones que están separados por diez años.

GERARDO VILCHES: Tú, Javier, con Santiago ya habías hecho antes dos tebeos, Héroes del espacio y La tempestad, una adaptación de la obra de Shakespeare. ¿Cómo ha sido volver a trabajar con él? Porque esta vez ha tenido que ser a distancia por las circunstancias personales de Santiago.

JAVIER PEINADO: La verdad es que fue como siempre, por correo electrónico. Lo que sí ha habido es distancia en el tiempo, hace cinco años desde Héroes del espacio. Yo estaba intentando hacer un cómic mío con guión propio, pero entre el trabajo, la pereza y demás… Tengo cosas apuntadas pero no consigo organizarlo, y la verdad es que tenía ganas de dibujar algo, con la presión de un editor, y dio la casualidad de que Santiago me mostró las ideas que tenía para esto, y aquí está el resultado.

GERARDO VILCHES: Tú, Manel, también habías trabajado con Santiago aunque no habíais llegado a publicar el proyecto que teníais, ¡García! Ya ha contado antes Santiago que Tengo hambre es un proyecto que se ha tardado nueve años en llevar a cabo.

SANTIAGO GARCÍA: Un año por viñeta [risas].

GERARDO VILCHES: Art Spiegelman tardó unos once años en terminar Maus, tú te has quedado cerca…

SANTIAGO GARCÍA: No compares Maus con esto [risas].

MANEL FONTDEVILA: Maus es siempre igual, con los ratones, y aquí hay una inventiva, un subtexto [risas]. La verdad es que el guión lo hizo Santiago hace años y yo periódicamente había tenido ideas para dibujarlo… Lo hicimos para una sección de El Jueves de tres páginas que empezó entonces pero no acabamos de encontrar el tebeo. En tres páginas quedaba súper abigarrado y no es el tipo de historieta para El Jueves, tampoco. Hace dos o tres años intenté recuperarlo para otra cosa, para esa cajita verde que hizo Autsaider, donde habría pasado de tres páginas a dieciséis, pero aún no cabía bien… Y finalmente hace dos o tres meses estaba haciendo una portada de El Jueves donde salían subsaharianos saltando la valla y me di cuenta de que el tebeo que Santiago escribió hace nueve años había ido ganando actualidad con el tiempo. Así como ¡García! el problema que tenía era que la iba perdiendo, éste ahora funciona estupendamentemente. Así que de repente me dije: «Hostia, vamos a intentarlo». Llamamos a Manuel [Bartual], que también se lió la manta a la cabeza. De hecho lo hice en tres semanas todo.

SANTIAGO GARCÍA: En realidad han sido muchos esfuerzos hasta que ha salido algo de los dos. Este guión forma parte de ese momento en que El Jueves empezó a publicar lo que llamaba La guinda, sin continuidad y con tema libre. Manel me dijo que encajaba con lo que yo hacía y me sugirió hacer algo juntos, y no escribí sólo este guión. A mí me pides que escriba un guión y escribo cuatro o cinco como mínimo. Entonces Manel empezó a dibujar uno de ellos, pero se quedó a medias. Luego ha sido reciclado, es una de las historias que aparecen en el libro Fútbol que he hecho con Pablo Ríos.

MANEL FONTDEVILA: Aquí no se tira nada [risas].

SANTIAGO GARCÍA: Y efectivamente, eran tres páginas, y ahora son veinticuatro, sin haber cambiado nada del guión, porque pensamos que, como dicen, en la época de la novela gráfica hay que hinchar todo e intentar alargar las cosas, y que al final se trata de meter paja [risas]. No, lo curioso es que eran tres páginas con cuatro tiras de cuatro o cinco viñetas cada una, con lo cual teníamos unas veinte viñetas por página, con lo cual había sesenta en total. No sé si tiene más o menos las mismas el que hemos acabado haciendo… Yo creo que lo único que he añadido son un par de diálogos, pero casi de transición, nada importante. Y todavía quedan otros guiones inéditos. Yo espero que Manel se anime a hacer otro que me gusta mucho, ya sabes cuál te digo, que me parece que sigue estando muy de actualidad. La producción de mis guiones queda muy reducida de lo que escribo a lo que sale: en el caso de El fin del mundo hubo dos guiones, de hecho. Porque fue en un momento en el que estaba muy atascado, llevaba mucho tiempo sin terminar ningún guión, y estaba un poco harto de proyectos muy grandes que me pesaban mucho. Me apetecía desatascar esto por la vía rápida y lo mejor era intentar hacer algo corto y acabarlo muy deprisa. En dos días seguidos me escribí éste y otro, y se los enseñé los dos a Javier y a Manuel y enseguida nos pusimos a hacerlo. O sea que queda otro inédito también para el día de mañana. Son guiones de 24 páginas pero si lo hinchamos un poco podemos hacer una novela gráfica de 98, o 120 sin cambiar prácticamente nada [risas]. Metemos unos paisajes, unas transiciones…

MANEL FONTDEVILA: Unos silencios… [risas]

JAVIER PEINADO: Puede venir bien para tener más espacio para los bocadillos.

Todo lo que se cuenta en El fin del mundo es cierto, menos algunas cosas

GERARDO VILCHES: Respecto a El Fin del mundo os quería comentar unas frases que me han llamado mucho la atención. Hay un momento en el que el personaje protagonista dice: «Nadie se tomará en serio lo que diga en un tebeo», y luego añade: «Porque saben que los tebeos son de risa y sólo los leen los niños y los débiles mentales». Y por si fuera poco una página después hurga en la herida: «Publicar tebeos es… Bueno, es vergonzoso».

SANTIAGO GARCÍA: Es todo irónico, todos sabemos que es al revés. Es una forma de decir lo contrario de lo que es conocimiento común entre todo el mundo [risas]. Podría haberlo dicho con literatura, arte o cine y habría funcionado igual, sin ningún problema, creo yo, ¿no? [risas]

GERARDO VILCHES: Y tú, Javier, ¿tenías muy clara la estructura del tebeo desde el principio, lo comentasteis entre los dos, fue algo que fue surgiendo…?

JAVIER PEINADO: Santiago deja los guiones bastante cerrados y a mí me queda poco por añadir salvo que vea alguna cosa que funciona mejor cambiándola, algún plano que se me ocurra… Pero en general es siempre bastante detallado, en los diálogos, en los planos…

SANTIAGO GARCÍA: Claro, es que esta historia se prestaba precisamente a una cosa muy regular, que marcara mucho el ritmo. De hecho la idea original, que finalmente no la cumplimos del todo, es que cada página correspondiera a una hora del día. Por eso el protagonista desayuna, come, cena, etcétera. Pero al final si te vas fijando en cada página con la hora que correspondería estaría haciendo cosas un poco extrañas, no acaba de encajar. Era la intención, pero hacerlo así era la pesadilla de este guión, porque tienes que encajar todo sin ningún margen para la flexibilidad para mover las cosas. Si estoy en la página 18 son las 18:00 y tendría que estar cenando, pero no puede ser, porque no corresponde, y tienes que saltártelo. De hecho fue el mayor problema: sabiendo que tienes que ocupar siempre seis viñetas en cada página, medirlo para que encaje en una medida determinada. Por eso siempre pienso que los dibujantes que han trabajado en formatos cerrados, los estándares de la industria, viven una experiencia terrible todos los meses, porque siempre tienes que acabar en el mismo número de páginas, ni más ni menos. Si te pide menos tienes que alargar, y si te pide más tienes que comprimirlo. Y eso lo he vivido en éste como ninguno.

MANEL FONTDEVILA: Pero esto lo cuentas como si fuera algo del pasado, los dibujantes que seguían una pauta, pero la gran mayoría de dibujantes de ahora trabajan en márgenes cerrados, de 48, de 64 páginas…

SANTIAGO GARCÍA: O de una…

MANEL FONTDEVILA: Sí, lo normal es tener un formato que te constriña. Por eso cuando contabas esto ahora yo pensaba: «¿Estás loco? Puedes hacer lo que quieras y te pones a hacer seis viñetas por página, una hora cada página…».

SANTIAGO GARCÍA: Es que eso formaba parte de la historia, en este caso, pero supongo que al final cuando lo haces todos los meses o todas las semanas acabas sacando callo y lo que te cuesta es salirte de eso. No lo piensas directamente. Pero a mí me parece bastante complicado, porque estoy acostumbrado a salirme de todo eso. Por ejemplo en Tengo hambre teníamos que llegar a 24 páginas, pero podíamos hacer lo que nos diera la gana. Metíamos una doble página, o una viñeta en lugar de dos… Es mucho más fácil. Pero cuando no puedes hacer ninguna edición estás vendido.

GERARDO VILCHES: Hay que decir que El fin del mundo es parte de una colección de la que es el noveno, que se llama Jaimito y en la que tienen todos el mismo formato: tebeos de grapa de 24 páginas, a color, con solapas. Y Tengo hambre no, es otra cosa, un tebeo de grapa pero más pequeñito, sin solapas… ¿Nunca se planteó la posibilidad de hacer un Jaimito con él?

MANEL FONTDEVILA: Sí, claro.

SANTIAGO GARCÍA: No [risas].

MANEL FONTDEVILA: Bueno, nos la planteó Manuel, pero creímos que no.

MANUEL BARTUAL: No, fue al revés, me dijisteis: «Esto no es un Jaimito».

MANEL FONTDEVILA: Claro, la idea era hacer lo que veis aquí. Si tuvimos alguna idea nueva fue para hacer más austero el conjunto. Dibujé algunas cosas para las guardas y la contraportada, unos huesos para poner los nombres… Pero al final nada.

SANTIAGO GARCÍA: Queríamos hacer una cosa muy básica y muy seca, muy austera. Como un fanzine. Lo que pasa es que Manel y yo somos muy vagos, para ir a la imprenta o lo que sea… No queríamos ocuparnos de hacerlo, y nos apetecía hacerlo con ¡Caramba! que hacen estas cosas muy bien. No queríamos que fuera un cómic bonito como los de la colección Jaimito con sus solapas, su color, queríamos hacer una cosa que pareciera mucho más despreciable [risas]. Al final es mucho más bonito de lo que parece. Pero no, no era un Jaimito, era una cosa suelta. Ya veremos si hay más… La verdad es que en el cómic enseguida tenemos la mentalidad de que tenemos que hacer una colección. Cuando alguien hace una película nadie le dice si van a hacer una serie de esa película… Pues no, se hace una película y luego se hace otra diferente.

GERARDO VILCHES: ¿Alguno de los presentes quiere hacerle una pregunta a los autores? ¿Habéis leído los cómics?

PÚBLICO: Yo sí los he leído, pero no tengo preguntas… Quería comentar que de humor, de humor, no sé yo si son [risas].

MANEL FONTDEVILA: No son muy desenfadados.

SANTIAGO GARCÍA: Bueno, es humor negro, un poco en esa tradición de las Ideas negras de Franquin, humor de garrotazo. Bueno, Tengo hambre está pensado para El Jueves, o sea que de alguna forma un sentido humorístico va a tener, y además siempre pienso que si Manel dibuja algo va a ser de humor.

MANEL FONTDEVILA: Sí, de hecho deseché hacer el estilo de dibujo más serio, básicamente porque no sé hacerlo.

SANTIAGO GARCÍA: Hay que decir que Manel lo dibujó todo entero para enseñarme lo que tenía en la cabeza, todo el diseño de página es suyo y yo me limitaba a decirle que me parecía bien… Creo que apenas te hice algún comentario sobre esto, ¿no?

MANEL FONTDEVILA: No recuerdo, no.

SANTIAGO GARCÍA: Me lo pasó prácticamente entero abocetado, con unos trazos muy brutos de pincel, de forma muy espontánea, que a mí me parecía fascinante, con mucha fuerza.

MANUEL BARTUAL: Yo lo habría publicado así.

La primerísima versión del Tengo hambre de 2014

SANTIAGO GARCÍA: Sí, pero luego él quiere dibujarlo. Es un problema que tienen los dibujantes, que les gusta dibujar. Les gusta dibujar y dibujar las cosas bien. Tú lo ves y piensas: «Esto es fantástico». Pero dicen: «No, lo voy a hacer mejor» [risas]. Y aunque tiene un aspecto muy espontáneo tiene páginas que repitió tres o cuatro veces.

MANEL FONTDEVILA: Sí, claro. Porque las cosas espontáneas hay que repetirlas muchas veces para que salgan bien. Hombre, lo que no sale espontáneo es hacer un dibujo y si ves que no queda bien empezar a corregirlo, ponerle gouache, o con el ordenador arreglarlo. Yo lo hago todo de una vez, pero varias veces, hasta que sale el bueno. Creo que es la forma. A mí por ejemplo me pone nervioso Joann Sfar cuando dice que tiene que ser todo sin lápiz o tinta… Cesc, un dibujante de la transición, también dibujaba sin lápiz, dibujaba a tinta directamente el chiste, pero lo dibujaba varias veces hasta que uno le parecía el bueno. Y yo con esto he hecho lo mismo, hay páginas que las he dibujado cuatro veces. Y tampoco es que me haya quedado siempre con la última, hay veces que de las cuatro eliges, a veces por chorradas, porque te gustan unas arrugas… Como he dibujado de una forma que no es la habitual para mí, con pincel, vas probando lo que te sale, no puedes prever lo que va a pasar.

SANTIAGO GARCÍA: Sin embargo tú, Javier, lo has hecho todo a ordenador, ¿no?

JAVIER PEINADO: No, sólo he coloreado en el ordenador. El lápiz y la tinta son a mano. La portada sí, la portada es con ordenador entera. Me apetecía ponerme con los pinceles, es más divertido.

GERARDO VILCHES: ¿El resto de los cómics que hiciste con Santiago también eran en papel?

JAVIER PEINADO: No, La tempestad fue todo a ordenador. Y Héroes del espacio es como éste, tinta a mano y coloreado por ordenador.

SANTIAGO GARCÍA: Se ha ido volviendo menos tecnológico con el tiempo, buscando la espontaneidad.

GERARDO VILCHES: Yo tengo una pregunta para Santiago, que igual no se entiende muy bien si no habéis leído los tebeos, pero… ¿Qué te pasa con los kebabs?

SANTIAGO GARCÍA: [risas] Es cierto, es cierto, no había caído yo en que es un nexo de unión, otro más. Veo que no has pillado todas las pistas pero has estado cerca [risas].

GERARDO VILCHES: ¡Vas a tener que matarme!

En Tengo hambre aparece un kebab, pero el de aquí arriba es el de El fin del mundo

SANTIAGO GARCÍA: Bueno, alégrate de no haber desentrañado el secreto oculto de los dos… El fin del hambre y Tengo un mundo [risas]. No, no lo había pensado, lo de los kebabs. Será porque no como nunca y pienso en ello. En Tengo hambre resulta bastante propio, es lo que corresponde. En El fin del mundo me parecía un sitio adecuado para el tipo de escena que se desarrolla, un poquillo sórdida, ¿no? Tenía en mente un local que estaba por Lavapiés al que hace mucho que no voy, la verdad es que hace bastante que no me como un kebab… Me estás haciendo replantearme muchas cosas, al final encuentras conexiones. Cuando leas Fútbol me preguntarás qué me pasa con las panaderías [risas].

GERARDO VILCHES: [risas] De hecho estuve tentado de buscar en todos tus cómics a ver si aparecían más kebabs, pero no he tenido tiempo.

SANTIAGO GARCÍA: Aparecen pero ni se mencionan ni están dibujados [risas]. Pero están de una forma implícita. La que no has pillado es la de la página del mapa en Tengo hambre. Este mapa es invención de Manel, no estaba en el guión. Hizo este mapa, por el que avanza la furgoneta del protagonista, y me lo mandó y dijo: «Estoy pensando en los mapas que aparecían a veces en los cómics de Martí». Curiosamente en una de las reseñas que hemos leído en internet menciona a Martí como una referencia, lo cual me llena de orgullo. En los cómics de Martí aparecían estas cosas…

MANEL FONTDEVILA: Calle Miseria, Calle Putas…

SANTIAGO GARCÍA: Valle de las lágrimas… todo así. Y pensamos que podíamos hacer eso. Teníamos la opción de hacer una cosa así, o no poner nombres o buscar otro tipo de nombres. A mí se me ocurrió mirar otros, buscar en internet nombres de urbanizaciones y centros comerciales, polígonos reales, que con la crisis a estas alturas hubieran cerrado, que fueran de toda España. Lo que pasó es que cuando estaba buscando esto, algunos de los locales que aparecen son puticlubs, y buscando me di cuenta de que los nombres de los puticlubs valen para todo. Y al final todo en el mapa tiene nombre de puticlub: todas las urbanizaciones, todos los centros comerciales, los polígonos industriales.

Un detalle del mapa putero de Tengo hambre

MANEL FONTDEVILA: Y funciona, porque al final te das cuenta de que el país tiene una estética determinada, cuando quiere dar un aire lujoso a una cosa patética y sórdida. Le pones un nombre en plan Nuevo Edén.

SANTIAGO GARCÍA: Urbanización Paradise 2000 [risas]. O polígono Leyendas Saratoga, adosados Maxim’s, que está un poco al límite ya [risas].

GERARDO VILCHES: Yo aquí veo una promoción clarísima: que te sellen el tebeo en todos los puticlubs y les regaláis algo, no sé.

MANUEL BARTUAL: El fin del mundo para que tengan los dos.

GERARDO VILCHES: Bueno, sale un poco descompensado de precio pero está bien [risas]. ¿Alguien más quiere preguntar algo sobre tebeos, kebabs o prostíbulos?

PÚBLICO: [A Santiago] ¿Cuál de los dos me recomendarías que me leyera?

SANTIAGO GARCÍA: Los dos. Y un par de veces cada uno, compra un par de ejemplares, porque cada lectura es tan intensa que normalmente desgasta el ejemplar [risas]. No, no puedo recomendar uno u otro porque tengo a ambos lados a los dibujantes [risas].

GERARDO VILCHES: Manuel, ¿cómo ha sido trabajar con estos tres autores? ¿Se han quejado mucho, te han tocado mucho las narices de editor?

MANUEL BARTUAL: No, no.

MANEL FONTDEVILA: No, ¿verdad? ¿No te atreverás a decir nada? [risas]

SANTIAGO GARCÍA: No, lo único fue que acabamos convenciéndote de que no queríamos nada en Tengo hambre.

MANUEL BARTUAL: Es que en ¡Caramba! tendemos a hacerlo todo muy bonito y llegó un momento en que Santiago me dijo: «No, a ver, queremos una cosa que no sea…».

MANEL FONTDEVILA: Tampoco fea…

MANUEL BARTUAL: Yo creo que sí ha quedado bonito, ellos querían una cosa más guarra.

SANTIAGO GARCÍA: Yo pienso que sí que hay una tendencia, no solamente en los cómics, es en todo, a crear productos culturales pensando mucho en el objeto, muy bonito, que apetezca comprar. Y no digo que no esté bien, porque además se puede hacer en pequeñas editoriales con resultados preciosos, pero quería reaccionar contra eso, buscar la antiestética, hay cierta saturación de lo bonito… Las cosas no tienen por qué ser bonitas; empaquetar esta historia de forma bonita tampoco pegaba [risas]. «Fíjate qué dulce, qué alegría».

MANUEL BARTUAL: Yo creo que lo bonito no tiene por qué estar relacionado con algo dulce, bonito es que quede atractivo.

SANTIAGO GARCÍA: Pero no es lo mismo. Yo por ejemplo soy atractivo y no soy bonito [risas]. No se puede confundir y a veces caemos un poco en eso. Que ya digo que está bien.

MANEL FONTDEVILA: Yo creo que está muy bien, estoy muy contento. Cuando me lo mandaste a casa lo leí varias veces incluso, pensé: «Hostia, qué bien ha quedado, qué bonito» [risas].

SANTIAGO GARCÍA: Al final no hemos podido evitarlo [risas].

MANUEL BARTUAL: Cuando se agote, la próxima tirada la hacemos en Fotocopias Mariano, sin grapa y sin nada.

SANTIAGO GARCÍA: O en papel de kebab [risas], un poco grasiento.

PÚBLICO: Santiago, yo quería saber en qué te basaste para el cómic. Porque hace nueve años lo de las vallas…

SANTIAGO GARCÍA: Pues imagínate que antes discutiendo no nos acordábamos de lo que hicimos hace tres semanas, nos vamos a acordar de hace nueve años [risas]. Yo creo que cuando piensas cualquier cosa mala, diez años después va a estar peor la situación. Entonces siempre va a ser actualidad.

MANEL FONTDEVILA: Pero el tebeo no habla de las vallas, ¿eh? Es sobre inmigrantes, lo que pasa es que yo me acordé del guión cuando dibujaba sobre las vallas.

SANTIAGO GARCÍA: Sí, pero lo que te hace pensar es que hace diez años, en el fondo estaba el tema así, aunque teóricamente era la época de esplendor. En realidad eso es una mentira como una catedral. Te pones a mirar cosas de antes de la crisis y en realidad estaba todo el mundo en crisis ya, la gente de a pie lo pasaba mal. Que haya ido a peor… bueno. Si lo dejamos ahora, dentro de diez años, será de más actualidad todavía, probablemente pase realmente lo que cuenta el tebeo [risas].

MANEL FONTDEVILA: A veces pasa, haces historias previendo chistes. Yo me acuerdo que en El Jueves en Navidad, cuando hacíamos dibujos sobre los juguetes que saldrían ese año, ponías las cosas más exageradas que te parecían, y al cabo del tiempo salen [risas]. «La muñeca embarazada».

SANTIAGO GARCÍA: Tengo que decir que cuando hacíamos ¡García!, que era una parodia o sátira política, de la actualidad, sí teníamos la sensación de que habíamos partido de un punto lo bastante descabellado como para que la gente se lo pudiera tomar a broma, y a medida que pasaban los meses y se iba desenvolviendo la situación política nos dimos cuenta de que se estaba quedando corto. Tenía que haber sido mucho más exagerado, teníamos que haber ido a cosas mucho más extremas para que luego se queden al nivel de la realidad. Y además fue en cuestión de meses. Pero luego asimilamos todo y nos parece normal.

MANEL FONTDEVILA: La crisis saca lo mejor de cada uno, lo mejor de cada familia.

SANTIAGO GARCÍA: La colaboración, el amor, la cooperación… Nos hace mejores personas [risas]. Es una oportunidad.

MANEL FONTDEVILA: Claro, los chinos para decir «oportunidad» dicen «crisis» [risas].

SANTIAGO GARCÍA: Claro que sí. ¿Y para decir «hambre»?

MANEL FONTDEVILA: Dicen «crisis», también.


El fin del mundo

Toda la verdad en 24 páginas. Una historia completa, inédita y apocalíptica
de Santiago García y Javier Peinado basada en hechos reales.
24 páginas. 17 x 24 cm. Cuaderno grapado con solapas. 6 euros
A la venta aquí · Descarga avance en PDF aquí


Tengo hambre

Santiago García y Manel Fontdevila conocen a gente que tiene hambre.
¿Que cuánta hambre? Pues mucha, mucha hambre.
24 páginas. 15 x 21 cm. Cuaderno grapado. 4 euros
A la venta aquí · Descarga avance en PDF aquí

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Hambre y dinosaurios en Madrid

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¡Pues ya está todo dicho! Santiago García, Javier Peinado, El fin del mundo, Manel Fontdevila, Tengo hambre, Gerardo Vilches y Café Molar, todo junto y revuelto este sábado 31 de mayo a partir de las 19:30 para presentar dos de nuestras últimas novedades. Habrá preguntas, habrá respuestas, habrá firmas y esperamos que haya mucha gente también. ¡Esto último lo decides tú!

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23 tipos de director

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En 23 fotogramas por segundo hemos recopilado casi todas las páginas que Albert Monteys dibujó en 2012 para El50, el diario del Festival Internacional de Cine de Gijón. ¿Casi todas? Sí, por cuestiones de espacio tuvimos que dejar fuera un par de ellas, así que hemos decidido recuperarlas para el blog. La primera se titula 23 tipos de director y podéis leerla a continuación.

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