La NASA no está para tirar cohetes. —Nacho Vigalondo

Piraña Social

Bienvenido al nivel uno

· Un comentario

David Sánchez me cita en su casa para mantener una entrevista. Me invita a un café, vemos durante un rato un documental de animales en La 2 y pasamos a su estudio. Un muñeco de tamaño natural del Eddie de los Iron Maiden vestido de persona normal me pega un susto de muerte. El esqueleto –también de tamaño natural– que hay enfrente ya ni me perturba. En el ordenador, dos páginas de una historia que está realizando. Me dice, “¿Has visto a mis nuevas mascotas?” y me tiende una caja de plástico con cinco caracoles y un poco de lechuga. “Aparecieron el otro día limpiando una lechuga, ¡no los iba a matar! El más grande se llama Ramón”. Hago sitio entre una vela y una virgen rodeada por una serpiente y mantenemos la siguiente conversación.

ALBERTO GARCÍA MARCOS: Generalmente los autores van haciendo historias pequeñas y después acaban sacando su libro, y en tu caso ha sido al revés. Has empezado haciendo dos novelas gráficas y ahora publicas La muerte en los ojos, un Jaimito de 24 páginas. ¿Qué se siente?

DAVID SÁNCHEZ: Pues se siente muy bien, precisamente por eso, porque lo lógico es hacerlo al revés. Sí que es verdad que Tú me has matado me lo planteé un poco como si fueran historias cortas, porque creo que todavía no sé plantearme una historia larga. En realidad, en el siguiente, No cambies nunca, hice un poco lo mismo, planteándomelo capítulo a capítulo hasta que llega un momento en que tu cerebro tiene que casarlo todo y ves la cosa de una manera más global. La experiencia de La muerte en los ojos te permite no estar tanto tiempo con la misma cosa, y yo tenía muchas ganas de probar formatos más cortos.

AGM: Y me imagino que no tenías dónde hacerlo.

DS: Claro. Cuando hice Tú me has matado… yo siempre había querido hacer un tebeo. Lo había intentado mil veces y había llegado a la conclusión de que no valía para hacer tebeos, porque sabía dibujar pero no sabía hacer guiones, porque me daba pereza… A mí lo que me gustaba era dibujar. Por eso no hago guiones, empiezo directamente a dibujar. Hacía las camisetas Mong, que está muy bien y me gano la vida con ello, pero a nivel personal no me llenaba, es trabajo. Así que me dedicaba a hacer dibujos en casa. También colaboraba en prensa, pero era lo mismo, trabajo. Como había dejado de pintar, la parte personal era algo que se quedaba en la pantalla del ordenador, porque iba explorando en el dibujo por ordenador, cada vez avanzaba un poco más. Y una de las cosas que me impulsaron a hacer un cómic fue decirme: “No voy a hacer nada más que no vaya a ningún sitio. A partir de ahora, todos mis esfuerzos en lo que es mi curro personal tienen que dedicarse a algo que se pueda publicar”. Entonces es cuando decidí volver a intentar hacer un cómic.

Una escena de Tú me has matado (Astiberri, 2010)

AGM: A nivel personal sí que te ha compensado, ¿no?

DS: Sí, claro, muchísimo.

AGM: Premios, buenas críticas…

DS: No por los premios, sino simplemente por hacer un tebeo y ver que a la gente le gusta, que se publica, que es algo que no se ha quedado en el ordenador, que es algo real. Pero claro, cuando hice Tú me has matado, que salió en 2010, no había ninguna manera… Bueno, te podías hacer un fanzine…

AGM: O publicar en internet.

DS: Sí, pero no podías ir a una editorial con una historia de menos de 60 páginas. Por eso decidí ver si, a base de capitulitos, podía construir una historia larga y que fuese publicable.

AGM: ¿Y tú crees que esta manera de trabajar por capítulos es algo que define tu trabajo? Porque hay autores que parten de un guión elaborado y saben a dónde van, mientras que tú trabajas de manera un poco improvisada, que puede ser lo que le dé parte de su personalidad.

DS: Claro, por eso quedan así. Si yo tuviese un guión más cerebral, primero haciendo la trama y luego viendo cómo contar las cosas, habría menos lugar a la sorpresa. Bueno, La muerte en los ojos sí que lo he hecho un poco así. Como era una historia más corta sí que tenía una especie de estructura, pero tampoco tenía las cosas muy atadas. Todo estaba en mi cabeza, ni siquiera lo tenía escrito. Sé que es una mala manera. En realidad empiezo a utilizar medios un poco más convencionales. Ir teniendo claro un final… no al empezar, pero por lo menos sí al llegar a la mitad. Sobre todo en las historias largas.

AGM: ¿Nunca escribes nada?

DS: No, hago esto [me pasa un cuaderno con dibujos], y no siempre. Empiezo y en cuanto veo que más o menos lo enfoco, ya tiro.

Los cuadernos de David Sánchez

AGM: ¿Qué es lo que te da más vidilla en una historia? ¿Cuando defines a los personajes o cuando tienes clara la idea general, el tema del libro?

DS: Un poco todo a la vez. Una vez que defines a los personajes, para mí es mucho más fácil meterme en la historia y que se me ocurran cosas. Es que soy dibujante. Mi manera de crear las cosas es dibujando, no escribiendo. Entonces, hasta que no empiezo… Por ejemplo, esta historia no sé cómo va a continuar ahora [señala el ordenador, con dos páginas dibujadas, en la segunda de las cuales la última viñeta está en blanco]. Pero mientras he hecho esto, mi cabeza ha estado trabajando, pensando mogollón de posibilidades.

AGM: ¿Has pensado alguna vez en trabajar con guionistas?

DS: No. No me motiva nada. Pegarme el currazo que es hacer un tebeo para contar la historia de otro… No lo veo. ¡Es que es un currazo! A veces, incluso siendo tu propia historia y estando motivado, dices: “Madre mía, dónde me he metido. Y lo que me queda por delante”. A mí lo que me gusta es dar rienda suelta a mis historias. Y además me mola que ni yo sepa lo que va a pasar y que, de repente, llegadas de algún sitio extraño, pasen cosas que incluso a mí me sorprendan. ¡Coño, se me ha ocurrido esto! Y me cierra, y me encaja, y me gusta, y veo claro que tiene que ser así. Mi sentido común me dice que la historia está bien, que tiene que ser así. Y eso es lo que me gusta, así que no me gustaría nada trabajar con un guionista, porque además yo me planteo mis propias historias, yo sé lo que es fácil para mí… bueno, no fácil, pero… lo que quiero decir es que a mí un guionista me pone un plano general exterior y me jode vivo. O te pone cosas que no sabes resolver, o que son más complicadas y no te apetece ponerte a resolver. Un guionista, que es alguien que crea escribiendo, te va a poner: “Diez mil millones de naves venían por el horizonte”. ¡Qué fácil! Ahora dibújate tú los diez mil millones de naves que venían por el horizonte [risas].

AGM: A mí La muerte en los ojos –que me ha gustado mucho– me parece muy intenso para tener 24 páginas. Quiero decir que me parece tan complejo como tus trabajos anteriores, que eran mucho más largos. ¿No te ha costado condensar todo en un espacio tan reducido?

DS: Éste quizá es más intenso porque es más corto. No te voy a decir que haya sido ni más complicado ni más fácil que los otros. Bueno, es más fácil porque la historia no es tan larga y he tardado menos en hacerlo. A mí me ha encantado el formato. Tiene todo lo que me gusta de hacer cómics y nada de lo que menos me gusta, que es estar dos años metido en una movida sin poder hacer nada creativamente que no sea eso.

AGM: ¿Cuánto tardas tú en dibujar una historia?

DS: Hombre, cada vez voy más rápido. Con La muerte en los ojos he tardado unos tres o cuatro meses. Cuatro meses. Para hacer No cambies nunca tardé dos años. Hice mucho el vago… ¡y estuve pensando! Con mi método, hay veces que estás haciendo una historia y como no sabes dónde vas, tienes que pararte a pensar.

AGM: Te quería preguntar por el dibujo, porque desde tu primer tebeo tienes un dibujo maduro, muy consistente. Pero antes de dibujar así, ¿dibujabas de otra manera? Yo qué sé, a lo Robert Crumb, con muchas rayitas…

DS: ¡Claro! Es que cuando se publicó mi primer tebeo yo ya tenía 30 años. Y si en 30 años dibujando no has conseguido algo que te convenza, chungo.

AGM: ¿Y por qué te quedaste con este tipo de dibujo? ¿Viste a algún autor cuyo estilo te convenció?

DS: Sí, cuando conocí a Charles Burns en los 90. Quizás Burns fue mi última influencia a la hora de dibujar. Tengo muchas más influencias posteriores, pero ya no son de forma, de dibujo. Y otra cosa que me hizo decir “Esta es la mía, ahora sí que puedo dibujar cómic”, fue el ordenador, que también es lo que me da ese estilo tan depurado. Con otro tipo de materiales, por ejemplo con pinceles, tenía un estilo de dibujo más guarro. Yo de pequeño, con ocho años o así, dibujaba imitando a Moebius, a Juan Giménez, a Milo Manara…

David Sánchez en 1982 y 1985, antes de conocer a Charles Burns

AGM: ¿Tú eres uno de esos psicóticos de la perfección que amplían la imagen en el ordenador hasta encontrar y corregir la última imperfección?

DS: Sí, sí. Hay gente que me ve dibujar y se desespera. Tengo un amigo que es diseñador y curra con los mismos programas que yo. Un día estábamos aquí currando, me veía ampliando, y me decía: “¡Pero si eso no se va a ver!”. Pero yo lo he visto. Y si lo he visto, no lo puedo dejar ahí. ¿Ves que algo está mal y lo dejas? Yo no puedo.

AGM: Supongo que aunque sea algo imperceptible al ojo cuando ya está publicado, sí que suma al acabado final, a la sensación del que lo lee.

DS: Ahora estoy un poco más relajado con eso. Trabajo con un programa mejor y sale todo mejor, pero cuando lo hacía con Flash era una puto infierno. Era hacer una raya y retocarla.

AGM: Cambiando un poco de tema, ¿qué se siente al ser el único autor de ¡Caramba! que no hace humor? ¿O sí haces humor?

DS: ¿Eh? ¡No! [risas] ¡Yo creo que no! Pues no sé, no es algo que tenga muy presente. Cuando hablé con Manuel de hacer un tebeo le dije que no iba a hacer algo de humor y me dijo que ya lo sabía, que adelante. Al él le parece que en mis tebeos hay mucho humor, pero yo no lo considero un tebeo de humor. Lo considero en la misma línea que los otros que he hecho. Quizá éste tiene una parte que es un poco más amigable, tiene algunas cosas que a mí me hacen gracia…

AGM: El loro…

DS: El loro, el que se saca la minga… Te hace gracia cuando lo lees, pero yo cuando lo estoy haciendo estoy tan metido en la historia que me parece súper dramático. A mí, conocer a un autoestopista que está comiéndose unos muslitos de loro que lleva en una maleta, y que de repente se cabrea porque se ha quedado dormido y le has despertado… es un completo desconocido y estás dentro de un coche, no puedes escapar, y de pronto se saca la polla y te enseña un tatuaje. A mí me parece una situación que no querría vivir en ningún momento. Luego el lector lo lee y a lo mejor le hace gracia.

AGM: Te puede hacer gracia como mecanismo de escape de esa situación tan intensa, como una especie de risa nerviosa.

DS: ¡Porque no estás dentro del coche! [risas] Pero cuando estoy dibujando, yo estoy dentro del coche. Me meto mucho en la historia y para mí todo lo que les pasa a los personajes es súper dramático. Eso es cuando estoy ahí dentro, que los personajes son de carne y hueso. Luego, cuando me salgo y lo leo, sí que encuentro las cosas que pueden hacer gracia, porque al fin y al cabo es un dibujito y a veces queda gracioso.

AGM: Yo sí que encuentro algo de humor. Un poco como lo del tío que se resbala con la cáscara de plátano. Es algo jodido, te puedes hacer daño, y en tus tebeos sucede eso, a los personajes les suceden cosas súper jodidas. En No cambies nunca a un tío se le cae la polla, se deforma entero…

DS: ¿Tú te has reído con eso? [risas] ¡Yo no!

Una escena de No cambies nunca (Astiberri, 2012)

AGM: Hombre, reír no, pero cuando lo recuerdas es como “Qué mal rollo me ha dado el tebeo, pero esto estaba gracioso”. Tú eres bastante cabroncete con tus personajes, ¿por qué te gusta hacerlos sufrir?

DS: No me gusta hacerlos sufrir. Yo al que intento hacer sufrir es al lector. A ese sí que intento hacerle sufrir todo lo posible. Más que nada porque es un consejo de Alfred Hitchcock. ¿Cómo no vas a seguir un consejo de Alfred Hitchcock? Por eso hago sufrir a los personajes, para que sufra el lector.

AGM: ¿Y por qué crees que nos gusta sufrir?

DS: No lo sé. Es que no soy un tipo muy racional. Sé que mola. Yo por lo menos, cuando voy a ver una película, quiero algo que me impresione, algo inesperado, algo inquietante. No quiero ver una película relajado, quiero estar ahí, en la película.

AGM: El título de tu primer tebeo, Tú me has matado, es una frase que pronuncia un loro en un tebeo de Tintín, La oreja rota, y en La muerte en los ojos sale un loro. ¿Tiene algo que ver, es un intento de crear un universo?

DS: No es intencionado, en ningún momento pensé en meter un loro para que conectase con aquello. El loro se me ocurrió porque vi un vídeo en internet de una enfermedad de loros. Salía un loro vivo pero sin plumas, completamente pelado. Como si fuera un pollo que compras en el supermercado, pero con cara de loro y vivo. Me dio mucha pena y muy mal rollo a la vez, así que dije: “Esto lo meto en el tebeo. Perfecto. Este tío lleva en la maleta muslitos de loro”.

AGM: Cuando se describen tus tebeos es muy habitual emplear la expresión “mal rollo”. ¿Qué es para ti el mal rollo?

DS: Yo no es que busque el mal rollo. El más malrollero probablemente sea No cambies nunca. Tardé dos años y quizá yo también estaba de mal rollo en esa época, no sé. ¿Qué es para mí mal rollo? No sé, a mí no me dan mal rollo. Bueno, ese sí, No cambies nunca lo consideraría un tebeo de mal rollo.

AGM: En este tebeo me ha sorprendido ver casetes y reproductores de casetes. ¿Por qué, por qué no CDs o DVDs?

DS: Porque están en 1982.

AGM: O sea, que siempre tienes claro el espacio temporal de tus historias.

DS: Bueno, en realidad yo quiero darle un aire atemporal a todo. Tú me has matado lo hice así por la influencia de películas y tampoco quise plantearme estas cosas. Al principio no sabes muy bien cómo hacerlas y lo mejor igual es decir: “Vale, América, años 60″. Y ahora lo que intento… yo sé que esto es España en 1982 pero no lo pongo, el lector no tiene por qué saberlo. Y siempre me gusta el rollo retro, no sé por qué. Igual porque me recuerda a mi infancia. [Abre La muerte en los ojos por la página 2 y la señala] Esto es cuando yo era pequeño. Estos son los viajes que hacía yo con mi familia durante los primeros veinte años de mi vida. Esto es Despeñaperros. Bueno, esto todavía no, esto es La Mancha.

Coches y carreteras en La muerte en los ojos (¡Caramba!, 2012)

AGM: Es curioso, en tus cómics siempre hay coches y carreteras, carreteras que se extienden hasta el infinito. ¿Eso es un símbolo, o solo una imagen que te resulta visualmente atractiva?

DS: No lo sé, no sé por qué. Sé que es algo que gusta. Siempre que voy por la carretera me parece un escenario guay para contar una historia, algo que sucede dentro de un coche en movimiento. Me parece un sitio del que no puedes escapar. Vas dentro de un coche, pasa algo, ¿y qué cojones haces?

AGM: En dos de tus tres tebeos la muerte aparece en el título, Tú me has matado y La muerte en los ojos. ¿Qué tienes tú con la muerte?

DS: Pues lo que todo el mundo, que me voy a morir. Y acojona. Y es misteriosa. Y es la gran pregunta. Cómo vemos todo en estado dual. Quizá la vida y la muerte es la misma cosa, pero nuestro cerebro lo ve separado. La muerte es algo en lo que todos deberíamos pensar muchísimo. Yo, por lo menos, soy consciente de que me voy a morir, y por un lado me acojona y por otro me mola [risas]. De todos modos, el título viene de una frase que oí por ahí. Unos colegas tenían un bar Lavapiés, de tecnorro y drogas y tal. Había un pavo que paraba por allí, un negro con los ojos salidos que vendía ropa. Era un sitio muy pequeño, con mucho calor y con mucha gente. Un día, a un tío que se había comido una pastilla o algo así le dio el típico amarillo. Lo sacaron de allí a que le diera el aire, le daban sopapos para despertarlo. Y cuando abrió los ojos, lo primero que vio fue al negro que salía y le dijo: “¡Tiene’ la muet-te en lo’ ojo’!” [risas].

AGM: ¡Y el chaval se volvió a desmayar!

DS: ¡Claro! ¡Que lo primero que veas sea eso, es para pensar que te han hecho vudú! Esto lo había olvidado por completo, y antes de hacer el tebeo salió la anécdota con un amigo, así que dije: “Ya tengo título”.

AGM: Cambiando de tema, vamos a la música. Para Tú me has matado hiciste una lista de reproducción de canciones…

DS: Y para No cambies nunca también.

AGM: ¿Y para éste?

DS: Hice una, pero no la he publicado, no me convence mucho.

AGM: ¿Es música que escuchas cuando haces el tebeo o la seleccionas después?

DS: Sí, a la vez, mientras lo voy haciendo voy buscando musiquilla.

AGM: ¿Y te inspira?

DS: Sí, muchísimo. Me inspira ambientes.

AGM: Tus tebeos anteriores, y creo que en parte lo has dicho antes, parece que salen de alguna parte del subconsciente, y precisamente en La muerte en los ojos hablas un poco de eso, de hipnosis, de cómo llegar al subconsciente. ¿Es el tebeo una especie de estudio del subconsciente, una exploración para convertirlo en consciente?

DS: Claro. Descubrí una página de podcast de internet y… me ha jodido la vida, porque no hago más que oír audiolibros de autoayuda, de movidas mentales… Esto lo saqué de unos programas de autohipnosis que hago yo. Y sobre el inconsciente… es que en realidad la mente trabaja con el inconsciente. Aunque tú estés consciente, la mente saca los datos del inconsciente.

AGM: ¿Qué es el nivel uno?

DS: El nivel uno viene de un programa de autohipnosis que se llama El método Silva, que creo que se hizo famoso en los 80. Te van llevando a distintos estados mentales. Primero entras en el estado alfa, que es el estado que tienes cuando te van a hipnotizar o cuando estás a punto de dormir. Luego está el estado beta, que es en el que estamos ahora. Y luego está el estado theta, que es el que de verdad llega al inconsciente.

AGM: Y todo esto, ¿para qué?

DS: ¿Cómo que para qué?

AGM: ¿No está uno bien tal y como está, sacando cosas del inconsciente sin darse cuenta? ¿Hay que explorar lo que hay ahí escondido?

DS: Yo sí. Llega un momento en que te haces ciertas preguntas que te joden la vida y no puedes seguir.

AGM: ¿Preguntas relacionadas con la muerte?

DS: Con la muerte no, con la realidad. No tengo manera de comprobar que todo el universo no está dentro de mi mente, porque la herramienta que yo utilizo para comprobarlo todo, la realidad, es mi mente. Tú podrías no existir. Esto te lo puedes plantear y seguir adelante, pero cuando de verdad te lo planteas, cuando ves que no hay manera de comprobar qué cojones es la realidad…

AGM: Bueno, esto es una preocupación de los filósofos…

DS: ¡De toda la puta vida! Efectivamente.

AGM: Creo que al principio La muerte en los ojos iba a ser una historia de ouija y espiritismo. ¿Qué pasó con aquello?

DS: En realidad era la misma estructura, pero con un tío que iba a hacer una sesión de ouija. La idea de la autohipnosis la estaba reservando para hacer un cortometraje y de repente me dije que no podía desaprovecharla, que a lo mejor el cortometraje no lo hacía nunca. “Ahora estoy haciendo un tebeo, así que voy a aprovechar todas las ideas buenas que tenga para lo que estoy haciendo”. Es ridículo guardarse cosas, creo yo, si tu premisa es hacerlo lo mejor que puedas. Y esta idea me parecía mucho más potente y mucho más original. Bueno, ¡contar estas cosas no me mola porque es dar información! [risas]

AGM: Hombre, unas pequeñas gotitas de información no vienen mal.

DS: Mi idea original era la de dos personas que se enfrentan a una sesión de ouija completamente drogadas, y además con drogas psicodélicas. Son dos cosas que yo jamás me atrevería a mezclar. Una sesión de ouija con la conciencia de aquella manera. Creo que eso puede acabar muy mal, muy mal. Y pasó lo que te digo, que tienes una idea pero en el proceso de realizar el tebeo depuras esa idea, y me pareció más interesante sustituir la ouija por la autohipnosis.

AGM: Y tu interés por hacer un corto, ¿a qué se debe? ¿Tiene algo que ver con estar rodeado de gente que hace cine?

DS: Claro. Te dan ganas. Ves que es posible. Tengo en mente hacer algo, pero no sé si lo haré o no.

AGM: Podrías hacer algo de animación con tus personajes.

DS: Me encantaría hacer una serie de animación. Si pudiera vender a una productora Tú me has matado para hacer una serie de animación, me encantaría. Los personajes ya están hechos, todo el curro lo hace un animador… Y contrataría a Paco Alcázar, a Carlos Vermut, a Manuel Bartual y a mogollón de gente para hacer guiones, y yo sería el productor ejecutivo [risas]. Molaría un montón, quedaría una serie que te cagas. Guiones de Paco Alcázar, eso sería la polla.

Drogas y autohipnosis en La muerte en los ojos (¡Caramba!, 2012)

AGM: Te quería pedir que me hablaras de las drogas en el plano de su uso para alcanzar un estado de conciencia superior. ¿Para qué sirven las drogas?

DS: Pues hombre, una de las mejores cosas que puedes sacar en claro de drogarte es comprobar que la realidad depende de tus sentidos. Y que la realidad puede llegar a cambiar mucho. Si te tomas dos gotas de LSD seguro que tu realidad cambia. Tu mente te dice “Lo real es lo otro, ahora estás drogado”, pero es que si en el cerebro hubiera LSD, tu mente lo vería constantemente todo así. La realidad no es como la vemos, simplemente la percibimos de una manera concreta.

AGM: Serás muy fan de Philip K. Dick, ¿no?

DS: Qué va, no me he leído nada suyo. Solo he leído la historia de Robert Crumb, La experiencia religiosa de Philip K. Dick.

AGM: Acabó un poco paranoico, convencido de que le espiaba la CIA.

DS: ¡Se han encargado de crear la figura del paranoico para aplicársela a cualquiera al que le espíe la CIA!

AGM: Entonces tú sí que eres paranoico, ¿no?

DS: ¿Yo? Sí. Bueno, paranoico no, lo que soy es crédulo. O incrédulo, depende de cómo lo mires. Paco, Carlos y Manuel se descojonan todos los putos viernes cuando quedamos para comer, se ríen de mí cada vez que cuento mis movidas del mundo del misterio. ¡Qué le vamos a hacer! [risas].

AGM: ¿Qué autores son los que están más en sintonía con lo que tú haces? Ojo, no tienen por qué ser los que más te gustan, o sí.

DS: Paco Alcázar, que quizá ha sido mi penúltima influencia. Yo creo que en mis tebeos cada vez hay más de él. Puesto a hablar de influencias, que siempre se habla y es un coñazo, creo que hay más de Paco Alcázar que quizás de Burns. Que sí, que también está ahí. Y Molg H. Afines, no se me ocurren más.

AGM: ¿Ni siquiera Burns?

DS: Yo creo que Burns y yo no hablamos de lo mismo, nuestros tebeos son muy diferentes. Lo que pasa es que tengo un entintado muy meticuloso, como él. Los dos somos fans de Tintín. Y yo muy fan de Burns, le he copiado muchísimo, lo admito. Y te puedo decir los que me gustan. Cuando estaba haciendo Tú me has matado leí mucho Historias de la cripta, todos esos autores antiguos de la EC. Mezzo y Pirus. Hergé, por supuesto. Thomas Ott me flipa, quizá puedo encontrar cierta afinidad con él. Moebius me gusta mucho. Los Hernández. Al principio me gustaba más Beto, porque no conocía a Jaime.

AGM: A mí me pasó lo mismo. Jaime tenía un dibujo tan neutro, tan clásico, que me pasaba desapercibido.

DS: Claro. Pero en realidad es mucho mejor dibujante.

AGM: Yo lo veía en El Víbora y esas páginas me parecían las aburridas, me las saltaba…

DS: A mí me pasaba lo mismo, pero es que es buenísimo. Llegó un momento que dije que no compraba más de Beto, que era un culebrón, y ahora estoy con el hermano. Jason. Riad Sattouf me parece la polla. Seth me gusta mucho. Me encanta Ventiladores Clyde.

AGM: ¿El que no le gusta a nadie?

DS: ¿No le gusta a nadie?

AGM: Es una historia muy lenta, está inconclusa…

DS: Pues sí, la primera vez que me lo leí me pareció eso, lo que pasa es que no sabía que no acababa en ese tomo [risas]. Luego me lo volví a leer y dije: “¡Esto es una puta obra maestra!”. Yo pensaba que acababa ahí. Para mí, así está genial.

AGM: Recuperando un poco el tema de la muerte, ¿tú qué pretendes con tus tebeos? ¿Solo quieres comunicarte o te preocupa dejar una huella en el mundo?

DS: No, eso no me preocupa en absoluto. Los hago porque siento que tengo que hacerlos. He vivido siempre dibujando, desde que era pequeño, desde que tengo memoria. Con un año dibujaba. Me da gustico. Si no tengo trabajo, dibujo. Cuando era camarero, dibujaba. Es algo que he hecho siempre. Supongo que empiezas a hacerlo de pequeño, te dicen que lo haces bien, y tú al final lo que quieres es… gustarle a la gente. Yo y todo el mundo.

AGM: Tú ya llevas varios años viviendo de dibujar. ¿Se puede vivir del dibujo?

DS: Hombre, yo vivo de dibujar gracias a Mong, que es vender camisetas, al fin y al cabo. Se puede, pero hay que hacer curros de encargo. Yo he hecho trabajos que ni he firmado, cosas que ni son tu estilo, eres un completo mercenario.

Diseños de David Sánchez para Mong

AGM: Tu paleta de color es muy personal, casi sin ver los dibujos, solo por los colores, ya se sabe que un tebeo es tuyo.

DS: ¿Y qué quieres decir? [risas]

AGM: ¡Desarróllalo!

DS: ¿Ves? Por eso odio las entrevistas, porque me he dado cuenta de que una entrevista en realidad es como un comentario de texto de primero de BUP, y es algo que nunca he sabido hacer. A mí en el cole me decían “¡Comentario de texto!”, y yo decía “¿Eh?”. Nunca aprobé eso, nunca supe hacerlo, nunca me lo explicaron bien o yo no tengo capacidad para esto. Pero bueno: a la hora de colorear le he copiado muchas cosas a Los Simpson. Los cielos de colores son simpsonianos totales. Y por lo demás, pues si este es rubio, el pelo amarillo. El cielo es azul si es de día, naranja si está atardeciendo y rosa si está amaneciendo.

AGM: Pero por ejemplo el interior de una casa lo puedes pintar como quieras, y tú eliges unos verdes, un color un poco chungo, de hospital.

DS: Claro, pero este verde [abre La muerte en los ojos por la página 12] es la casa de este tío, es la casa del doctor Schwartz, esas casas con cuadros antiguos, que parecen un pub inglés…

AGM: Hay una pregunta que me he saltado antes –ha debido de ser el inconsciente– y es que tus tebeos casi siempre se presentan desordenados, y no sé si es por hacérselo más emocionante al lector, porque eso le hace estar siempre alerta, o por una concepción que tú tienes del tiempo, como una dimensión física que se puede doblar.

DS: Depende. En Tú me has matado, simplemente me pareció algo chulo para contar la historia. No cambies nunca decidí contarlo así porque también lo iba haciendo así. En La muerte en los ojos sí que intento eso, y en realidad está sucediendo todo a la vez. Yo creo que queda claro.

AGM: Bueno, claro, claro…

DS: ¡Clarísimo! [risas]

AGM: Todo lo claro que puede quedar un tebeo de David Sánchez. Que igual ahí está la gracia, ¿no? Que tus tebeos se pueden releer y seguir sacándoles jugo.

DS: Es que tampoco hay que entenderlo todo. Yo no juego a que yo soy muy listo y tú eres muy tonto. No tienes que entender más, hay una parte de la información que no se te ha contado, ya está. ¿Tú qué entiendes cuando te pones delante de un cuadro abstracto? No entiendes nada, sientes cosas. Yo creo que el entender es una trampa mental. Si todo se basase en entender, no habría vendido un puto tebeo. Y a la gente le gustan, porque están sintiendo cosas, eso es lo que a mí me parece interesante. Las cosas que sentimos mientras leemos el tebeo. Y sí que lo has entendido. Hay muchas cosas detrás que pueden estar sugeridas y que van a hacer más divertido el proceso de intentar averiguarlas, pero no las busques porque no te las he contado. Invéntatelas, o acéptalo así.

AGM: Yo creo que esa es la parte divertida, porque en el día a día lo tenemos todo aprendido y asumido. Sabes que si le das al grifo, sale agua, generalmente no necesitas deducir nada. Y tus tebeos son lo contrario, te sacan de lo que ya tienes asumido y te llevan a un terreno que no conoces.

DS: En realidad tú sabes que el agua sale, sí, pero no sabes qué cojones hacemos flotando en un planeta que es pequeñísimo, que es un punto azul y pálido en un universo. ¿Qué hay fuera de ese universo, dónde acaba el universo? Porque tendrá fin, digo yo. Es materia, la puedes contar, será finito. Lo que pasa es que somos muy pequeños. La realidad, al final, yo no la entiendo bien. No es algo que para mí esté clarinete, “del grifo sale agua”. ¿Y si no hay nada? ¿Y si solo es mi mente?

AGM: ¿Y si el agua lleva bromuro? [risas]

DS: No creo, lo habría notado. [risas]

AGM: O sea, que a ti el tema esotérico te interesa.

DS: Estoy completamente abducido. Bueno, esotérico a veces y científico a veces, porque la ciencia es flipante, es súper esotérica.

AGM: ¿Tú crees que con la ciencia se puede explicar todo eso que no entendemos ahora?

DS: Supongo que algún día lo podrá explicar. No me quiero meter en berenjenales, pero es que… la física cuántica… Yo no soy más que un vil fan y usuario, pero por lo que sé, lo que observa es que una partícula es a la vez energía y materia. Y, como todo, depende del observador, el gato de Schrödinger pasa a ser científico. La realidad puede pasar a funcionar como un ordenador, por eso lo vemos todo el términos duales, porque todo es información que cuando es observada, el observador elige si es materia o energía. ¡Es todo muy raro!

AGM: Yo he trabajado mucho tiempo en investigación y estoy de acuerdo en que la ciencia es pura interpretación.

DS: ¡La realidad es pura interpretación! ¡El sonido no existe! Si no hay oído, no hay sonido. Y claro, yo todo el día aquí, dibujando cómics y oyendo estas cosas, y son súper inspiradoras para hacer historias.


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One prominent situation in stage recommended on the go out-around Rio+twenty along with in purchase to uphold agreeninga Gdp focused completely on a person’s Nakivubo Swamp while Ugandaas money, Kampala, location wastewater passes within the money city to assist Bay Victoria. Outdoors swampas filter experience, the vast majority of service launched, Kampala will require 1 particular sewage place costing minimum of $2 million a particular year.

In accordance for economist Pavan Sukhdev, the former head off this Una Ecologically Friendly Monetary Stage, the arrived easy-to-follow: aThat Willas attending price $two million a year and also what is the swamp turned out to be carrying out price-free of cost, that they place onaf ‘ve got that a lot of cash flow.a Thusly, swayed each inside the uncounted benefits from wastewater a believed about because $1.seventy five million a suitable yr a along with likelihood cost generate the perfect sewage facility, Kampala to be in a position to preserve the place. aDebt reason gained,a tells you Sukhdev.

The Nakivubo Swamp is a fantastic fashion of needing detailed appraisal in the natural globe. Likewise information is essential creating excellent behaviours. By, if a wetland were to be transformed yield with regard to brand-new centre, can easily that it is positives would have to usually be at the $1.seventy five million higher than the.

A sizable additional attempt on political mistreatment to do with likewise info. Kampalaas determination-obtain many determined to secure the place. Place an additional way, customers discarded continually considering option capabilities the actual range.

Red campaigners ofttimes hunt for this kind returns, but you are completely unjustified. A swamp should be in the direction of the metro focal point and its specific professional centre, and there’s a an important come out dearth all over Kampala. In all probability, the internet fantastic occupation creation industrial maturity might well derive from some sort of new new region (close to the actual swamp) could nicely エイサー バッテリー hugely instead than an $1.75 million. There is a simple why several weighty, complete of towns and cities, assuming that a lot, will require pristine wetlands as part of their tight.

Nevertheless , If alternative actions are extensively utilized to technique your political entire procedure, you can easily uncover much more frustrating at a length, for the nations about could well be missing perform, riches, but also contentment, fairly miniature ecological well being benefits could be created. Each Nakivubo Swamp is not an occasion of cash judgement current, besides exactly the reverse a a failure to recollect each suggestions so choose the very best.

Think about if in situation a great deal of our family history experienced created a corresponding appraisal not that lengthy in the past, selecting to protect swampland at all price. Involving base Manhattan most likely finish up being an real swamp, but not definitely grew to become typically the powerhouse of current You Are Able To Municipal, a new mammoth money returning to population.

As a general rule, yellow info systems could end way up actually tons more inclined unlike fundamental Gross domestic item procedures. Eco-friendly Gdp is performing offer uncounted mishaps, this stops this problem inside overestimating very personal immense success, the idea fails to account for any most likely bigger related with invention.

Particularly, everyone Monetary Institution statements that might so that you are oriental, we have to take into account that sipping fossil fuels will , no doubt rob future generations of this kind of web sites. The reality stays, getting rid of traditional fuels more than the final 150 generations means most of us becoming totally free to set up because innovate an extremely thicker world of discrepancy, telecommunications, as individual. These Type probably will even further significantly improve one’s future, but are not talked about.

At The Exact same Time, as soon as we will need burnt non-renewable fuels, we have on the other hand arrived across all new learning web sites also discovered out innovative new operations, like horizontal fracturing, which consists of colossally growing the on propane even when pushing decreasing its cost. This results in lengthy-phrase societies shockingly thicker a however had been overlooked throughout the purple Gross domestic item values.

In practice, efficient shipping would most likely have pushed the very best ancestors and forefathers to not decreased jungles, because should probably are loss of an important reference. And moving forested acres so that you farming led to places in addition , globe. Choice and as nicely substitute tracked, usually surely produced additional caloric consumption furthermore more confidence.

Very policymakers incredibly concentrate on Gross domestic item, for the reality, even though it is not greatest, it is usually strongly connected to valued real-world final outcomes. A countryside by operating with greater to the top Gdp consistently keeps much less kid death rate price ranges, fantastic lifestyle expectancy, more healthy diploma, a small more democracy, lesser quantity of file corruption, improved every thing satisfaction, and the best sorts a definite steamer area.

Therefore, and eco-friendly marketing definitely can engage in a job, we ought to far from becoming permit it to go be a roadblock that will help inclination.

BjArn Lomborg may supply within Suspicious Environmentalist in addition Chilled Info Technologies, go to alongside with Copenhagen Agreement Region, additionally adjunct teacher towards Copenhagen Business School.
luntan

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